14 enero 2015

LAS PERLAS DE LAS HERIDAS


Ahora que me curo las heridas,
no necesito,
ir a verte cada día.
Ya no me desangro
si tú no estás en casa,
ni me acosan  las bacterias,
cuando no me pones gasas.

Esta herida,
que ya cicatriza,
no necesita,
suero ni algodón con mercromina,
y no se abrirá
porque está bien cosida.

Me he vacunado
para no depender de tus manos,
y me ha dicho la enfermera,
que cuando quedamos.

2 comentarios:

  1. Ahora solo queda cuidar los puntos y cruzar los dedos para que la suerte esté de tu parte y no vuelva(s) a sangrar.
    Un besito!
    PD: Me tendrás por aquí ganduleando algún que otro día, buen blog.

    ResponderEliminar

Gracias por tus letras y tus espacios, tus comas y tus puntos, tus signos, tus clicks... tu atención.