18 diciembre 2020

POR AMOR

 
Las flores se marchitan
lejos de los ojos del jarrón,
y los océanos
se pliegan sin remedio a las olas.
Se aproxima el huracán,
del que si sí
o que si no,
mientras suenan las sirenas.
-Que no te mate
de cariño el desencuentro-,
me dijo una noche
con luna de guadaña.
 
Al que si sí
o que si no,
solo por esta vez,
ponle más cabeza,
más cabeza que corazón.

13 diciembre 2020

LLORA MI PIJAMA

 
Me dicen que estás bien,
has llegado a este futuro del que huías,
cuando nos aventurábamos
a subir a trenes con destinos desconocidos.
Una mochila,
un billete al paraíso
de poder perderse juntos,
con apenas veinte euros,
felices aprendices de convivientes,
Sevilla, Córdoba, Granada,
con el Norte
en el pasaporte de la mirada.
Pero fue en Madrid,
en un descuido en preciados,
quién te me robó la cartera del mañana.
Me dicen que estás bien,
y llora mi pijama*.

 

*Ese que nunca llegué a estrenar.

25 noviembre 2020

HOY ES MIÉRCOLES Y LLUEVE

Soñé una voz tendida
sobre un rayo de luna,
y un poema mordido
por una canción.
 
Ella era el alimento
de mis pupilas,
sosteniéndome la mirada
hasta el ocaso
 
Pero ahora llueve, y llueve, y llueve, y llueve.
Pero ahora llueve, y llueve, y llueve, y llueve.
 
Sus maletas
abandonaron mi trastero,
y aquella sonrisa
dejó de venir a visitarme.
 
Aquel año tan gris
y desalmado,
las nubes no dejaron
de llorar.
 
Y desde entonces llueve, y llueve, y llueve, y llueve,
en el patio de luces de mi corazón siempre llueve.
 
Y desde entonces llueve, y llueve, y llueve, y llueve,
en esta fría ciudad, maldita sea, siempre llueve,
hoy es miércoles y llueve,
y llueve, y llueve, y llueve, y llueve.
                   

23 noviembre 2020

BALDÍO

 
Se ahoga el mar,
el mar se ahora,
en un largo abrazo imposible,
sin nubes que pisar,
la ciencia
se queda sin universo.

Se asfixia el aire,
el aire se asfixia,
anegando de amargura los rincones,
deja ya de llorar,
se ha quedado sin amor
el mal de amores.

16 noviembre 2020

TRAS EL RASTRO DE TU TIENTO

 
Te escribí
en un barquito de papel,
esperando que algún día,
lo alcance el tiento
del recitado de tus labios
y rompa a volar.
Algunas letras
se han ido borrando,
pero los versos aún sostienen el poema,
las palabras aún te reclaman,
y se acurrucan
tras el eco desanimado de un “te extraño”,
cansado de perseguirte,
en los días de cada estación.
Vayas a donde quiera que sea que vayas,
irán ellas también,
porque forman parte
del rastro de tu esencia.