03 marzo 2016

El VICIO DE LA AUSENCIA

También te amo mientras duermes,
y escucho el portazo
de la excusa que deshizo nuestro nido,
y saboreo la melodía de tu aroma,
cada vez que se cierran
las puertas de un ascensor.

También te compro
mis regalos cada cumpleaños,
y tatúo una foto usada tuya de cada viaje
en el corcho de la habitación,
y juego a huir dejándote abandonada,
en una selva de luces fundidas.

También desalojo el momento
de ascuas que aún duelen,
y extravío el sentido de mi arraigo,
en pisos desangelados sin muebles.

También canta mi nombre tu auxilio
pero ya no lo escucha el futuro.


19 comentarios:

  1. Desahogar el momento, de cosas que duelen, desprenderse de lo que nos hace daño, y nos sangra.

    Me encantó leerte.

    Un beso.

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  2. Anónimo7:22 a. m.

    Como haces que hasta el dolor sea placentero.GRANDE!!!!

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  3. Esto es como el eco de un recuerdo que olvidé
    me ha encantado y me ha hecho pensar en el pasado...
    Muy lindo!

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  4. ¿Y por qué no amueblas?

    Noa

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    Respuestas
    1. Lo pensé, pero siempre me tropiezo con ellos. Gracias.

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  5. Como es que aún no te tenía entre mis blogs favoritos? Estaba tan segura que sí! En fin, siento haberme perdido muchos trabajos tuyos! Iré leyéndote,porque me quedo por aquí!
    Precioso este poema!

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  6. Muchas gracias Lunaroja, a mi también me encantan tus letras!

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  7. Bravo Xan Do Río! Perfecta combinación de la reciprocidad y el egoísmo, o así lo he entendido yo. Felicidades por esas palabras. Saludos.

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  8. Quien escribiera el peso de la ausencia como tú.
    El título y el poema son una maravilla.

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Gracias por tus letras y tus espacios, tus comas y tus puntos, tus signos, tus clicks... tu atención.