24 abril 2015

ACUARELA DE PRIMAVERA


Me devastan las autovías,
con las cosas que sueño,
las vivencias que se me cruzan a la carrera.
Cuando las hogueras se dispersan,
y las palabras son mudas,
y no se piensan,
nos vienen sin remedio a la cabeza.

Solo logro sentir,
cuando camino sin rumbo por las aceras,
y sonrío sin motivos,
y lloro cuando me desborda,
el vacío que me provoca,
el redescubrir el destino.

Ya no tengo fe ciega,
en las personas inocentes que me rodean,
ni miedo a desaparecer en plena escena.

Pero confío en mi mismo,
en mi capacidad para lograr lo distinto,
para entender los prólogos de los libros.

No sé que será de mí,
de las fotografías que grabé en las mentes ajenas,
por lo de pronto,
y siempre sin remite,
intentaré seguir escribiendo,
cuando al igual que yo a ti,
tú a mi, 
al fin,
me necesites.

3 comentarios:

  1. Anónimo4:11 p. m.

    Sigue y escribe si tu lo necesitas es más q suficiente! !
    Y yo si necesito q lo hagas!!
    Es una maravilla haberte descubierto!!!

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  2. Confiar en uno mismo es lo que más se necesita para lograr lo distinto... Tampoco sé que será de mí ni de mi imagen en los otros... pero pareciera ser que el camino siempre se marca sutilmente a cada paso que damos.

    Sigue escribiendo que no hay nada más lindo y terapeutico!

    Saludos

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  3. ¡Con estos comentarios habrá que seguir escribiendo! gracias.

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Gracias por tus letras y tus espacios, tus comas y tus puntos, tus signos, tus clicks... tu atención.